Gracias al Rostro Innombrable
por el horóscopo chino,
y su ciclo dodecafónico
por el deseo sinfónico y persistente
de ser mejor cada día
sin darme cuenta de mis fracasos
por el egoísmo impenitente
que impide mi rendición;
Por la conjunciones diarias y perfectas
que avivan mi locura
y al tiempo la contienen:
Por la conjunción del sistema fiscal
con la ingeniería alemana,
de la sinceridad reverberante de Pbl
con la estoicidad terca de Dvd;
de la heroicidad catastrófica de Mrc
con la sabiduría serena de Jn.
de los tarareos de Gould,
con la paz mental de una sonata de Mozart
del cinismo hiriente del Dr.House
con la vida que salva cada capítulo
de mis ganas de trabajar
con el afán de lucro de mis clientes,
del dinero que gano
con la necesidad de los que amo
de las ganas de gastar de Mt
con la de ahorrar de Amd
de las ofertas de viaje
con una tarde en florencia
del deseo de aprender
con la generosidad de los que comparten;
Gracias te doy,
Señor del cielo y los infiernos,
Creador del todo y de la nada
por qué en un mundo que se acaba,
dónde cuelgan a los perdedores
mientras los vencedores mueren en su cama
y madres en Iowa se despiertan
de madrugada
sabiendo ya qué telegrama les llegará
mañana;
por qué en un mundo en el que nunca
cambia nada, excepto el clima,
aún queda tiempo, cada día,
Para volver a casa
Y por qué aún queda casa;
Gracias Divina Misericordia
por ver amanecer con Martina,
y por Pol, desnudo, corriendo
por la casa, con el brazo alzado,
esperando mi mano,
fe ciega en su padre,
que con tú ayuda,
jamás verá traicionada.
Y gracias por Mt,
mi querida, mi vida,
mi hermosa, mi esposa.
Gracias, en fin, por el perdón,
el hoy y la esperanza.
Paul Paltrow, en algún lugar junto al mar,
en el año del Señor de 2007.
No hay comentarios:
Publicar un comentario