Lunes tres de septiembre 2007, 11:22 am, Mar de Barents, 32 Km al norte de Murmansk, a 230 metros de profundidad. A bordo del submarino nuclear ruso КРАСНЫМ ОКТЯБРЕМ clase k-877.
Robot Marvin pensó que después de tres meses sin tocar tierra, cinco días sin salir a la superficie y veintitrés horas dando vueltas en círculo, bien podía saltarse durante unos instantes la norma que les impedía hablar durante el zafarrancho de combate. Necesitaba apagar con su voz la monótona cantinela del sonar: piiiiiiiin,piiiiiin,piiiiiin… Se quitó los cascos, se levantó y llamó al oficial de armas. Lo buscó en la penumbra y no lo encontró en su puesto. Se hizo sustituir y bajó a su camarote. Allí estaba, sentado en su cama.
-У вас уже есть страница?
No le contestó y se dirigió con decisión hacia él.-У вас уже есть страница? Volvió a preguntar el oficial.
- Войдите!Bчтобы просмотреть свои материалы! Respondió mientras con un inesperado movimiento le arrebataba el papel que sostenía en su mano izquierda.
Retrocedió unos pasos y leyó la nota con ansiedad. Un escalofrío le removió la espina dorsal antes de salir a la carrera hacia la sala de mando donde ordenó gritando que regresaban a la base a toda máquina.
Lunes tres de septiembre 2007, 23:50 pm. A las puertas del Area Club, 643 Rosales Beach Boulevard, Los Angeles, CA.
Peter Weiss se identificó al mastodóntico portero como agente especial del FBI mientras Angel David amenazaba con su placa al resto de gorilas que les habían rodeado.
¿Está Gutiérres en la sala, serdo? Preguntó Weiss con perfecto acento hispano.
El rostro del portero se tornó amarillo caca al oír el apellido, dejándoles pasar sin mayores problemas. En el interior, el estruendo de la música apenas les permitía intercambiar palabra por lo que fueron directamente hacia el que era su objetivo desde hacía dos años: El loco Gutiérres. Angel David señaló a Weiss un rincón en el que un tipo rodeado de tías superbuenorras y guardaespaldas con trajes de 4.000 pavos les observaban divertidos.
El estallido de carcajadas que siguió cesó de inmediato cuando El loco les dijo: Vamos, vengan acá y denle un Abruzzi* al viejo Gutiérres. Esta vez fue Weiss quien se tambaleó cuando Angel David se dirigió hacia Gutiérres con los brazos abiertos. Fue cuestión de milésimas lo que tardó Angel David en introducirle el cañón de la pistola en la boca. ¡Dame lo que quiero, cabronaso! Gutiérres, con una lentitud exasperante y provocadora, sacó del bolsillo interior de la americana una servilleta aceitosa que extendió ante los ojos de Angel David. Segundos más tarde Weiss y AD salían a toda leche hacia el aeropuerto.
Lunes tres de septiembre 2007, 17:45 pm, valle del Mresn-Mresn, 650 km al este de Mogadiscio, misión ultrasecreta Lordofwarhunt; a bordo del helicóptero Black hawk UH-60M unidad 23JCL del Tercer batallón aerotransportado.
Para Paul Paltrow no existía mayor felicidad que la de volar a 150 nudos, a pocos pies del suelo y, si era posible, en territorio hostil. Por eso, cuando divisó en el horizonte la densa columna de humo negro no lo pensó dos veces y, para disgusto de la exhausta tripulación, puso rumbo, junto a los restantes siete helicópteros, hacia allí.
A 800 metros del objetivo el sistema antimisiles saltó: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡titititititititititititititititititititititi!!!!!!!!!!! Un giro imposible en el último momento apartó al black hawk de la trayectoria del cohete anticarro. Las metralletas respondieron furiosas sin un objetivo definido. Paul sobrevoló la columna de humo e identificó los restos de un F-16. Tuvo que quitarse el casco para dar crédito a los que observó después: un grupo de diez niños saltaba muy cerca del avión derribado, sus brazos extendidos hacia el cielo les señalaban a ellos. Descendió hasta casi poder distinguir sus rostros y vio a uno que agitaba desesperado lo que parecía una pequeña hoja de papel. Aterrizó a pocos metros y saltó del aparato mientras el artillero le gritaba: Have you gone mad? Have you gone mad? Se aproximó al niño que, sin dejar de saltar, le tendió el papel. Quedó paralizado mientras leía lo que había escrito.
2 comentarios:
Dar un Abruzzi: en la jerga del hampa de la costa oeste, dar un Abruzzi significa eliminar a un adversario (comúnmente un familiar de segundo grado o un amigo) haciéndole creer antes que goza de toda nuestra confianza. El incauto se acerca a su verdugo quien le clava un objeto punzante de fabricación artesanal a la altura del hígado mientras le susurra palabras de consuelo al oído.
Excelente comienzo. Paltrow debería indicarnos dónde está ahora stompanato. El audio inolvidable. Black haww super six down, falling dawn, Ray, fucking falling dawn.
Publicar un comentario