Así llamaban a James Brown a quien vemos en el Olympia en el año 1967 incapaz de dejar el escenario. Platón desterró de su imaginaria República toda melodía que sacara de sí la afectividad e hiciera olvidar al sujeto sus límites temporales. Del diseño político de su sociedad uniformada sólo le interesaba una cosa: que no existiera disensión. El orden racional sucumbe ante la fuerza del ditirambo, la música que transformó la plegaria y el sacrificio en una manera de salir de lo que era el caso. Nada ni nadie puede tapar esa fuerza, y mucho menos con unas palmaditas en la espalda. Sobre James Brown dos valiosas fuentes: la wiki, y la información del NYT en su cercana muerte.
Feliz es sólo el hombre bien templado, Que del hoy se hace dueño indiscutido, Que al mañana increparle puede osado: «Extrema tu rigor, que hoy he vivido»
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viernes, diciembre 21, 2007
El padrino del Soul
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2 comentarios:
Fnly....God is good!
No, no. God is who ignores our good.
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