61. La gran mayoría de miedos son como un espejismo provocado por la vista oblicua. Las cosas de costado parecen otra cosa.
62. Los moralistas son como moscardones en un día apacible de verano. En verdad ¿qué haríamos sin ellos? Disfrutar largo y tendido de la luz de junio.
63. Una vida nueva es una farsa. A veces son necesarias las farsas para seguir viviendo.
64. La denigración de contemplarse. Ser juicio externo como si lo fuera una tercera persona desconocida. La auto-enajenación: una de las peores formas de servilismo.
65. Cuando una actividad no nos agrada, ni pensamos que nos transforma, acudimos velozmente a sus consecuencias a ver si ellas consiguen justificarla. El utilitarismo parece en este sentido no encontrar ninguna actividad que realice al hombre sin degenerarle.
65. Sé por dónde no hay que ir y sin embargo quiero conocer esa ruta equivocada.
66. La auténtica vocación del filósofo es zarandear el lenguaje, invertirlo. Hasta ese punto estamos tan acostumbrados a él que la tal actividad es valiosa en sí misma, aunque no se obtenga de ella resultado alguno. El filósofo no es el incómodo revisor que avisa la llegada de la parada cuando habíamos conciliado el sueño, sino el pasajero que nos informa en qué parada nos encontramos más allá de la nuestra tras distraernos debido a su charla.
67. La palabra tiene un poder de seducción notablemente más alto que la imagen. El problema es que la imagen muda es una abstracción.
68. La manera en que dividimos entre lo superficial y lo profundo es una consecuencia de nuestra ignorancia. Esa convención nos ayuda en realidad a establecer un antes y un después que nos permita deshacer un camino que no nos lleva a ninguna parte.
69. Amamos las condenas de lo problemático. Si supiéramos hasta qué punto los conflictos anidan en nuestro interior nuestra querencia adquiriría verdadero peso. Son tan habituales y tan connaturales a nosotros que no podemos articularlos. Ese amor superficial es una ilusión de que con nuestro esfuerzo podemos solucionarlos y de que el trasfondo es una paz hacia la que nos dirigimos.
70. La mayor mentira siempre se oculta. La verdad está fuera de las categorías ocultación-revelación.
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