71. Saber interpretar los propios caprichos. Saber interpretar el poder del recuerdo. La desorientación ante las grandes señales. Nuestro silencio es insustancial, nuestras palabras, ruido, nuestro pensar, vanidad, nuestros deseos, inútiles. Demasiado de prisa. Y cómo emociona ver en los jóvenes el afán inmaculado por el sentido.
Feliz es sólo el hombre bien templado, Que del hoy se hace dueño indiscutido, Que al mañana increparle puede osado: «Extrema tu rigor, que hoy he vivido»
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domingo, febrero 03, 2008
Catalunarias (15)
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