Seguidores

jueves, diciembre 31, 2015

Poema de los dones 2015



Gracias al Rostro innombrable
porque pude verle en aquel semáforo
cuando me di la vuelta por los mocos
de mi hija,
muchos dirán que fue cansancio, sublimación, placer oblicuo etc...
yo se a Quién me refiero.

Gracias por la segunda de Fargo y
The detrectorists, por unos poemas
de Celaya durante una espera
cuando apunto estaba
de olvidarlos,
por la vergüenza que genera
esas noticias enlatadas,
porque no puedo dejar de fingir
que me gusta mi trabajo
hasta creérmelo,
porque mi más cercana
habla desde un mercado
que desconozco,
por aquella cara del intelectual
cuando propuse un sed tantum,
porque la sospecha jamás me abandona
y solo puedo calmarla a kilómetros de distancia,
por el último de Don Winslow
y de Houllebecq,
por esas formas que tienes
de atraerme hacia tí
en las que siempre hay
una carambola, una jugada a tres.
Por mi hija, a quien adoro,
sin mérito, con el apego desmesurado
de los infames,

porque si bien no he hecho nada nuevo
el tiempo ya no me lacera
ni me urge,
porque de mí ha salido algo
que es bueno.
Por fin, puedo decirlo,

es bueno.

No hay comentarios: