Amatulo Flores ganó 600.000 euros en la lotería de Navidad. Tarda unos minutos en entender que le habían tocado 100 millones de pesetas. Qué era rico, y qué su vida había cambiado en un instante. Cómo estaba en el trabajo cuando se enteró de la feliz noticia lo primero que hizo fue despedirse, sugiriéndole al jefe por dónde introducirse los mil cien euros brutos, incluidas horas y pagas prorrateadas que le pagaban al mes. Lo siguiente fue ir a buscar a su mujer, a la que encontró en la cocina, sentada en el suelo, llorando y abrazada a su pequeño bebe de seis meses. Dejarían ese maldito piso, y se comprarían el adosado del paseo marítimo que veían cada domingo, le prometió. Ella ya no trabajaría más, nunca más, y el por fin abriría el bar con el que tantas veces habían soñado, le dijo, entre sollozos, mientras les abrazaba a ella y el niño. No volverían a sufrir por el dinero. No volverían a sufrir por nada. Las siguientes horas y días fueron una locura. Vecinos, familiares, amigos, periodistas. Su suegro consiguió llevarle hasta el banco, dónde depositaron los décimos. El director le dijo que dejando el dinero en el banco en depósito, cobraría un 5% anual. 30.000 euros. Casi 3000 euros al mes. ¡ sólo por ser rico!. El estado pagaría en menos de un mes, y mientras le entregó una tarjeta de crédito, una visa oro, con crédito ilimitado. Gasta lo que quieras, le dijo, no te lo acabarás. Le pidió algo de efectivo y así estreno su tarjeta. El día 24 por la noche, entrego a sus padres 12.000 euros en efectivo que había retirado del cajero, y a cada una de sus dos hermanas 6000 euros. ( 600.000-24.000=576.000). Al día siguiente consiguió reunir entre amigos y familiares a 28 personas en el mejor restaurante de la ciudad. Lo celebraron hasta bien entrada la noche, y aún así el dueño del restaurante, para el que trabajó durante varios años, le cobró tan sólo 70 euros por comensal (70 x28 = 1.960 ; 576.000-1960=574.040). El día 26 a las 10 de la mañana ya estaban en la inmobiliaria. El adosado valía 80 millones, 500.000 euros. El banco financiaba el 80%, así que sólo tendrían que hacer un pago inicial de 100.000 euros, y el resto pagarlo poco a poco. Además, por su piso que les costo 7 millones de pesetas (42.000 euros) hacia menos de diez años la inmobiliaria se comprometía a venderlo por 35 millones (210.354,24,euros). Les quedaban 5 millones de hipoteca, así que ¡Ganarían 30 millones limpios!. Sólo había un problema, les advirtió el corredor: precisamente querían el adosado más deseado de la ciudad, así que había que escriturar ya-ya, pues justo esa mañana lo había apalabrado con un cliente, pero por ser ellos... Firmaron todos los papeles y entrego 3000 euros de señal (574.040 - 3.000=571.040) y se fue directo al Banco. El director les felicitó por la excelente operación inmobiliaria. Una excelente compra y una mejor venta. No había problema con el préstamo hipotecario. El tasador era amigo suyo, y probablemente esa misma semana lo tendrían todo preparado. De los 100.000 euros que no cubría la hipoteca tampoco no serían problema. Hasta que el estado no pagase el décimo, les haría un préstamo-puente. Harían el préstamo de 150.000 euros, ya que los gastos del IVA, escrituras, hipoteca, tasaciones, etc., subirían más o menos un 10% del importe de la casa. ¿algo más?. ¿Había pensado ya en un coche?. Esa misma tarde Amatulo se halla sentado en un Porsche Cayenne. El vendedor le decía que tenía una suerte increíble. Tenían una lista de espera de más de seis meses, pero justo por ser final de año, habían tenido que matricular ese modelo full-equip. "!Un kilometro cero por 90.000 euros¡". Te ha tocado dos veces la lotería", le dijo el vendedor mientras firmaban los papeles. Entregó 3000 euros ( 571.040-3000=568040 ) y llamó al Director del banco. ¿250.000?. Bueno, tendría que venir a firmar alguien de la Central, pero, bueno.. El viernes 29, 7 días después del sorteo, Amatulo firmó ante notario una póliza de crédito por importe de 250.000 euros. En unos minutos se ingresó ese importe en su cuenta y se cargó una comisión de estudio y apertura del 3% ( 568040 - 7500=560540 ). En la misma notaría firmaron las escrituras y compraventas de la casa. Tal y como habían acordado pagaron al contado el 20% del valor de la vivienda ( 560540 -97000=463540 ) el 10% de impuestos, notaria y registro ( 463540 - 50000=413540 ). La inmobiliaria les pidió 300 euros para los gastos de contadores y comunidad ( 413540 - 300=413240). Con las llaves de su nueva casa en el bolsillo se fueron al concesionario. Un cheque ( 413240 - 90000=323240 ) y salieron en el coche de sus sueños. Dejaron el Porsche en el garaje de su nueva casa y anduvieron durante más de una hora hasta su casa pues les daba vergüenza coger el autobús. No tenían parking en su viejo piso ni muebles en la casa nueva. Tendría que solucionarlo. Mañana iremos a Ikea, dijo Amatulo. ¿A Ikea? Le respondió su mujer. Se alojaron en una Suite Junior del Hotel Arts de Barcelona. Normalmente valía 300 euros la noche, pero cómo era Fin de Año les costaría 450 €. Se estuvieron cinco días ( 323240-2250=320990) durante los que disfrutaron de la ciudad como nunca. Su mujer compró muebles para la casa nueva, y el se encargó de equiparla de pantallas TFT y LCD, ordenadores portátiles, home Cinema, mp3, cámaras de video y fotos, y en fin, todo aquello que durante su vida había soñado. Entre muebles italianos, sofás de cuero, y última tecnología calculó que habían gastado unos 5 millones ( 320990-30000 = 290990 ) y no menos de 2000 euros en ropa, restaurantes y taxis ( 290990 - 2000=288990 ) en tan sólo cinco días. Por unos segundos sintió una punzada de preocupación, pero un rápido repaso de la situación le tranquilizó. Calculaba que le quedaban unos 50 millones, que serían 80 millones en cuanto vendiese la casa y además tenía una casa que valía otros 80 millones, y había comprado un Porsche (¡ un porsche!) que valía 20 millones, por quince, así que en menos de quince días había convertido sus cien millones en ciento ochenta. Con ese pensamiento pasó el mes plácidamente. Los muebles iban llegando, y se trasladaron a la nueva casa. Firmaron con una pareja de jubilados un pre-contrato por el piso viejo, su mujer se hallaba enfrascada en la decoración de casa y el daba largo paseos con el Porsche. El día 2 de febrero le llamó el directo del banco pidiéndole que se pasará por la sucursal. Imaginó que ya había llegado el dinero de la lotería . No, el premio no había llegado. Había llegado la primera mensualidad de la hipoteca, 2400 euros, (400000 euros al 4% a 20 años), el todo riesgo del coche, 2000 euros (¿Por qué no lo fraccionaste?) luz, agua, teléfonos, unos 300 euros, facturas de pintores, escayolistas, fontaneros y electricistas por más de 7000 euros, los intereses del préstamo puente, (250.000 al 7,5% anual= 1562,5) en total 13.262,5 ( 288990 - 13262,5=275727,5 )y lo peor de todo: las visas. Más de siete millones en visas. (¿ qué has hecho?). Y claro. No había dinero para pagar nada. Hasta la semana que viene no pagarían los décimos. "Te has pulido el préstamo, y no podemos pagar las visas con la visa ¿entiendes?". Y los intereses de la visa son del 29% TAE o sea , 1015 euros más a pagar este mes ( 275727,5 - 1015 = 274712,5 ). "¿Qué hacemos?" le preguntó el director del banco. Amatulo se sentó. Por unos momento le invadió el pánico. "¡ El piso!" , exclamó. Llamó al comprador. "Ah, joven, con usted quería hablar. Bueno, yo no, mi abogado, ya le llamará él. Buenos días, caballerete." Aún estaba preguntándose Amatulo a qué diablos se refería el viejo cuándo de nuevo sonó su móvil. Era el abogado del comprador. En unos instantes le informó que las viviendas de protección oficial tenían un precio tasado por el estado, esto es, que no podían venderse por lo que a uno le diera la gana, no al menos antes de los veinte años desde su adquisición. Así que dado que había intentado estafar a su pobre y anciano cliente, tenía dos opciones: escriturar el piso por su precio tasado, esto es 72000 euros, con una sustanciosa rebaja de 12000 euros por las molestias ocasionadas o vender el piso por el precio tasado, esto es 72000 euros y enfrentarse al largo caro y complejo proceso judicial y a las cuantiosas sanciones económicas que le impondrían ("si no va a la cárcel claro").. El terror se debía reflejar en su cara cuando colgó el teléfono, así que no tuvo más remedio que contarle lo sucedido al Director del Banco. Este le recomendó el mejor abogado de la ciudad, pero dado que era el mismo que le acababa de llamar, le recomendó otro, que era primo de su mujer. Amatulo fue a verle inmediatamente. El viejo y su abogado tenían razón. El contrato que firmó le obligaba de forma irrevocable a vender el piso, pero no al precio fijado en el contrato sino al que fijaba el estado. Además, aún cuando lo vendiese por el precio tasado( o menos), debería volver las ayudas que recibió en su día, que calculó ascendían con sus intereses a 11000 euros ( 274712,5 - 11000 = 263712,5 ). "Mala suerte. Otro día, debería ir a hablar con un abogado antes de firmar nada. Si puede vaya al abogado del comprador, es muy bueno", le aconsejó. Pago al abogado, ( 263712,5 - 300 = 263412,5 ) y salió a la calle. Deambulo por la ciudad con la misma sensación de irrealidad que apenas un mes antes había sentido al oír su número premiado. Había gastado ya más de la mitad del dinero, había malvendido su piso, y lo que era peor, tenía unos gastos mensuales fijos de más de 6000 euros. Y los 3000 que iba a recibir de intereses, naturalmente se habían reducido a la mitad, 1500 y el y su mujer juntos no habían ganado nunca más de 2000. ¿qué coño iba a hacer?. Esa noche discutió con su mujer. Le recriminó cómo gastaba, su despreocupación… Al día siguiente le llamó el director del banco: ¡ el dinero había llegado!. Corrió hasta la oficina. Los 600.000 euros estaban por fin en la cuenta. Bueno, había una comisión de transferencia del 0,5% ( 263.412,5 -3000=260412,5 ) y ya podían empezar a cancelar deudas. Cuando acabaron le quedaban poco más de 40 millones en el banco que si el hijo puta del viejo le llegaba a pagar la casa algún día serían 50. Pero los gastos de hipoteca seguían siendo de 400 mil al mes, así que tenía que pensar en trabajar. Durante varios días buscó un local por toda la ciudad dónde instalar un bar. Pero los precios eran desorbitados. A 500 mil el metro cuadrado un local de 200 metros (mínimo para el tipo del bar que él quería) el precio era de 100 millones. Y a eso debería añadirle los gastos de instalación, etc. Ya tenía una experiencia amarga con prestamos e hipotecas así que pensó que lo mejor era un alquiler. Una semana después encontró lo que buscaba. Un bar en excelentes condiciones y bien situado, en pleno funcionamiento. El dueño lo dejaba por qué, como a él, le había tocado la lotería. Había que pagar un traspaso de 60.000 euros y un alquiler de 1000 euros mensuales. No lo pensó, pago el traspasó y tres meses de fianza ( 260412,5 - 63000=197412,5 ). Se tuvo que dar de alta de autónomos, contratar un gestor y un camarero, con lo que sus gastos mensuales habían aumentado en más de 3000 euros ( 197412,4-3000= 194412,4). Aunque confiaba en que el bar funcionaría pensó que era demasiado carga. No podrían con todo. Lo mejor sería vender la casa, comprar algo más sencillo, recapitalizarse. Esa misma noche se lo planteó a su mujer. Ella le dijo que le había dejado a su hermana 20000 euros para que pudiera adoptar una niña china (194412,4-20000=174.412,4) . "si tu tienes un bar, por qué no puede tener mi hermana una hija". Discutieron durante horas. Ella le acusó de mujeriego, bebedor, jugador, malgastador, mal marido y mal padre. El le pidió una y otra vez que se tranquilizará, le explicó decenas de veces cómo habían gastado el dinero, por dónde se había ido. Cómo ambos habían sido culpables, cómo habían malgastado. Ella no atendía le insultaba y le gritaba. No iba a renunciar a su casa. Seguro que él se había ido de putas y se lo había gastado todo. Entrada ya la madrugada el le pegó. Fue sin querer. Bueno, no sabe como fue. Lo hizo. Soltó el puño sobre la cara de ella. Su mujer, por primera vez en horas, se calló. Se dio la vuelta, fue a por el niño y abandonó con él la casa dando un portazo. Amatulo se sentó en el suelo de la cocina y lloró hasta que llegó la policía. Le condujeron esposado hasta el juzgado, donde el juez le impuso una orden de alejamiento de su mujer, su hijo y su casa. Tan pronto como salió del juzgado buscó una cabina e hizo la llamada, pero ya era tarde. Su mujer se había adelantado y había contratado el mejor abogado de la ciudad. El llamó al primo de la mujer del Director del Banco. Cuando colgó ya sabía que antes de un año, las próximas Navidades, no tendría nada. El dinero, las casas, el coche, se irían en disputas, separaciones, abogados. No podrían pagar los préstamos y llegarían los embargos, las subastas. El negoció jamás funcionaría, nadie va al bar de una fracasado, de un maltratador. Tendría que cerrarlo, si no le desahuciaban antes. Desde luego, las próximas serían las peores Navidades de su vida, arruinado y sólo, tal vez en la cárcel, y ni tan siquiera le quedaría la esperanza de que le tocase la lotería.
1 comentario:
Mejor les fueron las cosas a Juan y a Manuel: http://www.elpais.com/articulo/ultima/Sobrevivir/loteria/elpepusoc/20061222elpepiult_1/Tesuel.
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