Feliz es sólo el hombre bien templado, Que del hoy se hace dueño indiscutido, Que al mañana increparle puede osado: «Extrema tu rigor, que hoy he vivido»
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viernes, febrero 16, 2007
El mito Giuliano (XI)
Era un tipo particular Fra diavolo: joven, guapo, elegante, lugarteniente de Giuliano desde 1944 y con trece homicidios sobre su conciencia. Cuando acaba la aventura separatista, Fra diavolo se traslada a Florencia donde parece que se olvida de todo: de Sicilia, de la vida como bandido y de Giuliano. El inspector Messana conoce su paradero aunque, extrañamente, no lo detiene. En cambio, contacta con su padre con el fin de que le convenza para que ingrese de nuevo en la banda de Giuliano como informador de la policía. Es de esta manera que Fra diavolo se reúne de nuevo con sus antiguos compañeros y participa con ellos en diversas acciones (en Portella della Ginestra, por ejemplo). Fra Diavolo será una de las primeras víctimas de la insólita mala suerte que persigue a los miembros de la banda justo después de la masacre. En efecto, los hombres del coronel Lucca, mediante toda una serie de golpes policiales, irán desmantelando poco a poco la infraestructura humana de la organización. ¿Suerte o el fruto de un trabajo bien hecho? Veámoslo. En uno de estos golpes, cinco miembros de la banda (testigos directos de los sucesos de Portella della Ginestra) son sorprendidos y tiroteados en plena calle. Fra Diavolo salva la vida, es detenido y trasladado al cuartel de los carabinieri. Cuando se da cuenta de que está perdido, en un gesto desesperado, agrede al capitán Gianllombardo, logra hacerse con su pistola e intenta disparar. Pero el arma tiene el seguro puesto. El capitán reacciona inmediatamente y con otra pistola mata al bandido de dos disparos en la frente. Sí, pacientes amigos, lo sé; la mentira descarada vuelve a enturbiar la realidad de lo sucedido. En la próxima entrega todo nos quedará más claro.
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