1-nov-1994: Los muertos reprochan. Los que no lo hacen, no son dignos de recuerdo?
5-nov-1994: Carta de J. I. Me produce desazón esa actitud pedagógica de querer explicarlo todo, de manera que es él el que crea ciertos misterios incomprensibles por su ineptitud al mostrarlos. A veces me dan ganas de preguntarle ¿te gustaría acabar con la historia?, o, ¿queda algo ya en lo por venir que no sea totalmente accidental?
La explicación antropomórfica de Dios: un ideal, un deseo sublimado, una explicación de lo inexplicable. Nada puede ser tan pestilente. Es que nadie comprende que si digo "creo en Dios" no digo nada acerca de él? Quién es Dios no es una pregunta con respuesta sino un grito acerca del sentido de lo que está detrás de todo esto. Por qué dar una explicación si hay vida? Vida humana.
5-nov-1994: Vive bien! Qué sabio!
A Dios nadie lo ha visto.
6-nov-1994: Saber preguntar es difícil y es como una idea genial, es rozar la respuesta. Porque no hay respuesta sin pregunta.
Un hombre sin trabajo está como fuera de lugar. Pero ahí "lugar" no es un accidente. Lo es casi todo.
7-nov-1994: El individuo culto en una sociedad sobrealimentada cuyas necesidades básicas han sido satisfechas excepto la de procrear. La especie no ha podido engañarlo con los ritos iniciáticos diseñados para ello y ahora trata de hacerlo a través de recurrencias psico-patológicas: el individuo ve un rostro que es sublimado sin su permiso. Se reprime consecuentemente y el valor afectivo va cotizando en alza. Cuando llega a aceptarse en el pecho se transforma en un anticipo hormonal cuya promesa de consecución efectiva hará peligrar las mismas necesidades básicas primarias: nutrición y refugio. Años después podrá contarlo como la fuerza devastadora de una droga que arruinó su carrera, que salvó su vida como la primavera al invierno, a su hora.
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