La virginidad conservada hasta el momento del ritual nupcial era el símbolo del significado sagrado de la sexualidad y la historia de su desvanecimiento nos muestra que el significante sobrevivió al significado. A pesar de todo, la naturaleza sigue dotando a los progenitores un halo de saberse en comunión en la participación del misterio de la vida, algo sagrado que los une con sus ascendientes y con la fuerza cosmológica en contraste con nuestra contingencia. Lo he visto en los ojos de Paltraw y de Angel David, y no son precisamente defensores de la virginidad. Habrá sido posible que sin este concepto la sexualidad haya conservado, más allá de su carácter lúdico, ese carácter grandioso? Siendo el caso y según la ley de sustitución, qué cómo hará la cultura posmoderna para simbolizarlo?
La filosofía tiene la característica del Tractatus: parece subirse a un montículo para observar la perspectiva del bosque en que andaba el caminante y darse cuenta que mientras creía subir y ver por encima de los árboles, estaba en realidad andando en círculos dentro de un espejismo. El buen filósofo, el hombre honesto, desandará el camino, y señalizará la trampa, haciendo un mapa del camino ficticio. No es una pequeña labor; por ejemplo el artículo de Hookway, Knowledge and context, en el que muestra que el concepto de conocimiento sólo puede usarse interna y localmente. Es un artículo de epistemología? El concepto "conocimiento local", no es un concepto global y externo? La respuesta es que no. Hookway ha intentado abrir una senda y lo excepcional no es que no haya encontrado la salida sino que ha demostrado que no se puede salir.
Un castigo a la propia conducta: el miedo intolerable a la palabra fin. El tedio a la continuidad de lo mismo. La dependencia a lo que pase y no dependa de ti. La repugnancia a encontrarte lo mismo por no haber apostado. ¿Qué esperabas?
¿Cómo relacionar el acto sexual con el sacrificio del calvario? La corona de espinas.
Interpretamos la ausencia de conocimiento propio con una irreductibilidad incomprensible para nosotros mismos y para los demás que en el fondo nos aísla, como decir, hasta aquí doy. Interpretamos la ausencia de disciplina interior y la torpeza en la expresión de las maneras como una genialidad única. No sabemos mirar, no sabemos esperar, y todo lo que nos falta es conocimiento sentimental, temperamental. Si nos desembarazásemos del propio fantasma nos sorprenderíamos de la infinita capacidad de querer a los demás que desperdiciamos por una nula educación del corazón.
Gabi Insausti: palabras más fértiles que el silencio. Cómo ver que todo es una terapia felicitaria sin reducirlo a instrumento? Dándose con todas tus fuerzas a los poderes objetivos. Dios te dará la fuerza.
Por qué para mucha gente "a lo más oscuro amanece Dios" y yo nunca le encuentro en esa tesitura, cuando está el dolor, o la pena presente ni cuando se intensifica, sino más bien cuando confluyen las fuerzas contrarias? Miento: siento su mano cuando acaricia mi culpa y la disuelve.
La vida de Wittgenstein o de los santos siempre me han parecido algo incómodo.
La vida contemplativa de un tullido de guerra. También los excombatientes de Vietnam reciben puntualmente su subsidio. Según los periódicos una buen sector de los pobres de norteamérica son además de inmigrantes americanos que han luchado por su país. Se podría cambiar la primera frase por: la vida rastrera de un tullido de guerra.
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