"Inclinó la cabeza con cierto aire de pesar, y habló en voz baja directamente al rostro del aterrorizado Mago. Duerme -dijo-, duerme y permanece unas horas apartado de todas las tormentas que tú mismo te has inventado" (Lewis, Cuentos de Narnia).
"El fruto es bueno pero abominan de él para siempre" (Lewis, Cuentos de Narnia).
"Pero dentro de sí, en su misma savia, el árbol nunca olvidó -por así decir- a aquel otro árbol en Narnia del cual provenía. A veces se mecía misteriosamente cuando no había viento: pienso que cuando ocurría aquello era causa de que en Narnia soplaban fuertes vientos y el árbol inglés se agitaba porque en aquel momento el árbol narniano se doblaba y sacudía a impulsos de una violenta galerna de sur o oeste" (Cuentos de Narnia).
No hay comentarios:
Publicar un comentario