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sábado, septiembre 05, 2009

Traduttore Traditore


Hay un proverbio alemán que dice que el demonio está en los detalles. Bajo ese prisma, no debemos dejar de calificar la traducción de The Whole of the moon realizada por el Dr. Weis como obra demoniaca.
En inglés, a diferencia del castellano, es obligatorio anteponer el pronombre personal a cualquier verbo. El traductor abúlico cae en el automatismo de suprimirlos por defecto. (I saw the rain = vi llover). En la pieza de Mike Soctt suprimir los pronombres suprime, a su vez, el auténtico espíritu de la letra: la contraposición entre lo que yo hice y lo que hiciste.
Y así los dos primeros versos: Yo imagine un arco irís/ lo tuviste en tus manos, al incluir el pronombre, pese a ser innecesario, no da el tono de la canción.
Y siguiendo en esta contraposición de acción contemplativa (imaginar) y activa (tener entre tus manos) la traducción de la segunda estrofa, inevitablemente ha de ser: Yo vi retazos (drae: Trozo o fragmento de un razonamiento o discurso.)/Tú viste el plan.
A continuación el Dr. Weiss nos brinda un ejemplo del mayor mal que atenaza a la inteligencia en este principio de siglo: aceptar las cosas como nos vienen dadas. Y así no se cuestiona que la canción diga I wondered out in the world for years, cuando “preguntarse por el mundo” carece totalmente de sentido si lo contraponemos a la acción  del otro: permanecer en su habitación. Preguntarse/permanecer no parecen verbos antagonistas, así que a la mente despierta necesariamente ha de negarse a aceptar “lo que no es dado”, esto es, el primer resultado que nos ofrece Google, como una verdad incuestionable. Una rápida visita a la página web oficial de los Water Boys nos revela la verdad.
I wandered out in the world for years
you just stayed in your room

O lo que es lo mismo, Yo deambulé, vagué, erré por el mundo durante años/ mientras tú te quedabas en tú habitación.
Esta ausencia de pensamiento crítico, lleva al Dr. Weis a cometer el mayor dislate de su traducción: I saw the crescent/Your saw the whole of the moon, queda en su remedo como “vi la luna, tu la luna entera”. Ignora la palabra crescent, y priva de sentido a la frase ( y la canción entera). Moon crescent es, en inglés, una de las fases lunares, concretamente la luna creciente. En ese contexto, the whole of the moon no puede ser otra cosa que la luna llena, y así Mike Scott canta: Yo ví la media luna/tu la luna llena. Otros ven el vaso medio vacio, o a la usanza Zen: cuando el sabio señala la luna, el necio mira el dedo.
Y con estas modificaciones, resurge en toda su magnificencia la canción. Y su mensaje que no es otro que el eviterno conflicto entre ver la vida pasar y vivirla. Entre conformarse y rebelarse; preguntar o callar; volver a intentarlo o resignarnos a nuestra suerte. Entre vivir diez mil días, o vivir un día diez mil veces.
Canta Mike Scott:

yo ví el arcoíris,



tu lo tuvieste en tus manos,



yo ví retazos,



tú viste todo el plan,



vague por el mundo durante años,



mientras tú permanecías en tu habitación,



yo ví la medialuna,



tú, la luna llena.



 



en las barreras tuviste



el viento en tus talones



te alzaste hacia las estrellas



y sabes que se siente



al llegar tan alto, tan lejos, tan pronto



viste la luna llena



 



yo estaba varado en tierra



mientras tú surcabas los cielos



yo estaba confundido por la verdad



tú te abrías camino por entre las mentiras



yo vi el solitario valle vacío



tú viste brigadoon



yo veía la media luna,



tú la luna llena,



 



yo hablaba de alas



tú,  simplemente, volabas



me preguntaba, adivinaba e intentaba



tu tan sólo sabías



yo suspiraba,



pero tú te desvanecías



vi la medialuna



tú, la luna llena



la luna llena






con una linterna en el bolsillo



y el viento en tus talones,



subiste la escalera,



y sabes qué se siente



al llegar tan lejos, tan alto, tan pronto



viste la luna llena,



la luna llena






Unicornios, cañones, palacios y puertos,
trompetas, torres y solares 
vastos océanos llenos de lágrimas,
banderas, harapos, ferrys, cimitarras y bufandas,
cada preciado sueño y cada visión bajo las estrellas,



subiste por la escalera



con el viento en tus velas



llegaste como un cometa



con tu cola en llamas



tan alto, tan lejos, tan pronto



viste la luna llena



 




Y ahora amigos, escuchemos de nuevo la canción, cerremos los ojos, alcemos nuestras copas, y recemos todos juntos la oración de la tormenta:



Feliz es sólo el hombre bien templado,
que de su mente abotagada reniega,
que del fracaso hace su aliento renovado
que con la duda construye su certeza.


Feliz es sólo el hombre que 
no teme a nada ni a nadie
mas que a su propio miedo,
Que en las horas muertas
ve a la muerte,
y en los ojos que le miran
ve a su hermano.


Feliz es sólo el hombre que
del hoy se hace dueño indiscutido,
y al mañana increparle puede osado:
extrema tu rigor, que hoy
¡he visto la luna llena!




2 comentarios:

Peter von Weiss dijo...

Estimado Paltrow: hago de mi fracaso aliento renovado por el gran trabajo hecho y poque supone haber leído, me imagino, consternado, el post del día de la luna llena. Ni con el espíritu ni con la letra, y merece no ser suprimido para rememorar cuando queramos conjurar el peligro de dejarse llevar por el primer impulso. Además puede ser tema de una tesis de traducción comparada dentro de cien años. Como decía Aristóteles lo que tus amigos hacen es comos si pudieras hacerlo tú mismo. Si el sopor de mis intenciones no te es pesado, te alegrará saber que pensé en ti al hacerla, pues ya posteada ya a bordo de 240 caballos la hemos cantado.

Anónimo dijo...

Dear Sirs: Mr. Weiss and Mr. Paltrow: La primera traducción se habrá hecho volando y, la segunda también merece comentario, por también saltar matices importantes y por falta de rigor semántico, lo cual me ha llevado a enviarle al Mr. Weiss -para que lo comparta con su amigo - un sencillo estudio comparativo de las traducciones. Esto a modo de puntualización sobre la importancia de la decifración del contenido semántico, de la densidad y opacidad de la palabra escrita. Así, espero que el autor de Traduttore Traduttori esté más pendiente de las nuances, dado que la perfección es en sí bella pero difícil de lograr y, quizás, apenas sea tangible de modo efímera. Sin embargo, cuando la vislumbramos, proporciona experiencias estéticas de enorme satisfacción. Ánimo con las traducciones y, por favor, siguen disfrutando de "medias lunas" y lunas llenas. Besos a los dos de la Vikinga