Come near, come near, come near- A! leave me still
A little space for the rose-breath to fill!
Lest I no more hear common things that crave;
The weak worm hiding down in its small cave,
The field mouse running by me in the grass,
And heavy mortal hopes that toil and pass;
W. B. YEATS. TO THE ROSE UPON THE ROOD TIME
Y gimió entre juguetes
W. WORDSWORTH.
Y el fuego y la rosa sean uno
T. S. ELIOT. LITTLE GIDDING
INTRODUCCION
What this Piece is, the Title shews. Reconozco que lo que sique fue la
historia de una confusión. Los versos redondeados (Sobre gustos
no hay nada escrito. / Escribir es descubrir / creando / la belleza
del encuentro.) que confirmaban una escapatoria al fuego y la
rosa estaban destinados al fracaso.
Acaso cualquier relación comparte la medida del hacedor;
entonces todo esto todo esto debe verse como un camino entre la
luz y la oscuridad, o quizá sólo como un ejemplo de una trama
sufrida. Que nadie piense en una alegoría si es que hay algo que
merezca ser cantado.
Lo cargante y plonizo cae, por supuesto, de mi cuenta. Todo el
mérito corresponde a la paciencia del lector. And this is surely a
sufficient Warrant for the Author.
EL POETA NO GUSTA
DE ESTETICA
(Sobre gustos no hay
nada escrito).
Escribir
es descubrir
creando
esta lluvia de polvo
que unas veces parece el humo de un voraz incendio
y otras aliento pesado
que me hace llegar tarde a la primavera.
Siempre llueve dentro
y nunca me da tiempo a recoger.
A PABLO NERUDA
Solo bajo el cielo empíreo
único en un anaquel
de piedras sin rostro.
Envuelto de todos los mitos minuciosos
y manchado por la sangre
que corre por la vena de los siglos.
Así se contiene en sí mismo
el centro de la historia;
mientras pasan absortas
todas las memorias
que se hicieron pecado;
así, igual de tristes
son los versos de esta noche:
como un borracho que llora
a las estrellas y que implora
simplemente piedad.
Así vacila el alma
ante la inmensa mano,
y reza su miseria
y oye un silbido oscuro:
hasta que tu fuego se har la rosa.
QUESTA VITA QUE FINISCE
Por toda parte veo cuerpos desnudos, fieles
al cansancio del mundo. Carne fugaz que acaso nació para ser chispa de luz.
V. ALEXAINDRE
Cinco sombras se debaten poderíos perdidos en el tiempo,
escudriñando cuerpos de ignonimia que pasan
y no dejan rastro.
Una lágrima resbaló entre la arena
y los valles y rboles de verdes memorables
temblaron en su seno;
la luna brillaba de plata junto al sol
y el mundo parecía dar vueltas aviesas,
parecía revivir su sangre helada.
Pero no.
Todo fue perdido en ese instante.
Las sonrisas y murmullos
quedaron rezagados
sin respuesta.
Se oy¢ el canto de trompetas
habitantes junto al viento
y voces que entonaban
melodías dedicadas
al retraso de los siglos.
Pasaron otras sombras y otros pueblos,
y le fue encargada a un soldado la guardia de la entrada.
En agonía recitaba:
Las puertas han quedado cerradas,
¨C¢mo sabremos el tiempo en que se abran
si el heraldo ha sido ocultado
en su interior?
Acaso nunca salgamos de este otoño macilento.
TRES QUEJIDOS
I
Those things seem beautiful
from the outside are nor always
beautiful inside.
W. SHAKESPEARE. THE MERCHANT OF VENICE
Paseando
en la ciudad dormida
mientras los hombres se esconden
del firmamento estrellado,
se han dejado en las esquinas
flores pertinaces al asfalto.
Flores legendarias
que plantaron nuestros padres
en terrones de calor
y en hogares con olor a pan.
El camino de las calles
en la noche abandonada
hace al grito insondable:
¨Quien recogerá estas flores
entre los mortales?
¨Quién nos hizo herederos
de esta carne abrupta? ¨Quién
abrazar nuestro torpe llanto?
Like a candle in the wind
my heart in hiding
stirred.
Solo me quedé‚ y sin consuelo
moviendo en silencio las manos.
II
Lo que Alcibíades hizo o lo que le hicieron.
ARISTÓTELES. POLÍTICA
Nadie mira las sombras
con indiferencia.
Algunos planifican su historia
con ¢rganos exactos
de alegoría.
Y descargan su dolor
en indefensos.
Los indefensos se acurrucan
y disimulan los golpes
en un gesto burocr tico de conveniencia.
Otros dejan su ira incontenible
en l grimas de plata
y permanecen.
Todos creen en algún orden, armonía
y un sentido amable.
Todos creen en la gloria.
Pero en su intento de posesión
el temor a los desconocido
y a saberse tierra despreciable,
destruyen la esperanza en luces de bengala.
La fealdad les consume
y si acaso recuerdan y proclaman
algún héroe marchito,
que de agilidad a su acci¢n.
Buscan su asidero en la escalera
y caen por la inercia
del suelo primario.
Los que lloran
despedazados en tiza y arena
creen en una belleza
del castigo.
En la acci¢n desplegada
sin pétalos,
incluso entre estas rocas
ser y apariencia coinciden.
El fuego y la rosa,
eso es.
III
SUDARSHANA.- Y ahora es imposible
pensar siquiera en que nos unamos.
R. TAGORE. EL REY DEL SALÓN OSCURO
Ningún hombre leyó en serio
a un poeta.
La locura no es espectáculo
de gusto. Porque no tiene canciones,
no son voces, son plabras.
Porque la palabra mancha.
Las cadenas de herrumbre
son nuestra gran obra,
nuestro miedo a ser esclavos,
¨Quién desatar el enigma
del enigma?
Nos es imposible
crear Edipo Rey
y ser Edipo,
obligar al destino tenaz
a que vuelva como la última vez;
ser ficción y olvidarse
el disimulo.
Con el tiempo ser posible, Reina m¡a
-responde el Rey.
Esta negrura total y desolada
que hoy estremece tu alma de espanto,
ser un d¡a tu consuelo
y tu salvación.
Jamás nadie leyó en serio
a un poeta. Porque su boca no es arpa,
su voz no acierta sentimientos.
En la primera piedra,
arriba y abajo,
donde lo pierdas todo
en sumisi¢n al movimiento,
tu adversario ser tu profeta;
en la orilla de ninguna promesa,
cuando el horror tenga la forma
de don,
hallar s el descanso,
mirando hacia atrás
reir s inocente
al ver por primera vez
tus propios pasos
compuestos minuciosamente como un poema.
Como una niebla
que al disiparse
revela a la tripulación
de un barco que,
sin ninguna habilidad por su parte,
se ha deslizado en silencio
hacia un seguro anclaje.
En el camino que se pierde,
donde Shakespeare pueda hablar con Hamlet.
Al final de la larga marcha,
los espectadores
deber n aplaudir a una voz
la empresa virtuosa
del actor en desgracia
(no es fácil simular con talento
que Edipo se arranca los ojos).
OTROS MUNDOS POSIBLES
SIN REFLEJOS
Tópos éidos nous.
ARISTÓTELES. METAFÍSICA
En la mañana temprana
cant¢ el ruiseñor.
Tembló el chopo y la rosa
húmeda
brillaba bajo el sol.
Arist¢teles cogió su manto,
adivinó unas estrellas
y rompió a llorar como un niño.
MISTERIOS DEL FUEGO
Calla.
No hables el misterio.
Escucha atento; no te muevas;
no hagas ruido.
Ante tus ojos
inquietos
podrÁ mostrarse el velo.
SÓlo el velo.
Dentro de ti,
lo tienes todo;
fuera la voz
del reflejo
fecundar
tu entraÑa.
Recita
lentamente
la verdad que no cesa
hasta que tengas que callarte.
Delicioso silencio
de la vida.
MIMESIS
Esta noche, como todas,
hay un momento en que termina.
J. DE ARANGUREN
Te equivocas.
De todo aquello
es,
lo que vivimos juntos.
Lo demÁs,
se desvanece.
Ya nada importa.
UN DESCUBRIMIENTO
DESAFORTUNADO
En tanto no recojas
lo que tú mismo arrojaste
todo ser destreza,
botín sin importancia.
R. M. RILKE
De los días de insomnio
casi no queda nada.
De la visión gloriosa
de la luz luciérnaga en la sombra
quedaron
las l grimas del valle de Dios.
De las aguas perpetuas
y m¢viles, de su espuma,
no sé‚ ni sabré nunca
qué queda,
acaso estatuas de espesura
que no enga¤an pero
abren
pozos interminables de ansiedad.
No existen las nubes pesadas
ni r¡os de tormentas,
ni llaves para el reino:
existe una presencia preferible
en algún sitio o
encerrada en un caj¢n.
No existe la rosa perfecta.
SEMIVIRAJE
Ven desde el Sur, avanza
con el viento, puum!
El Norte seguir . El viento
más fuerte no puede verse.
A. TAN
Los hombres olvidan,
pasan como aves sin retorno
entre hojas secas y quebradas
como una ola de viento entre las hierbas
con la voz rota en el barro
graznando y azotando las alas
en movimiento desarticulado,
sin nada que decir que pueda conservarse
sin que merezca al menos marchitarse
en el recuerdo,
sin una señal para el camino
todavía no explorado.
Los hombres pasan.
Lo que ellos llaman destino
es una expectativa fallida
por su falta de atención.
WALK
Se aprende a vivir
cinco minutos antes de morir. Qué putada!
G. FUERTES
Ninguna lírica es posible sin disciplina,
ninguna acción sin estructura,
ningún héroe sin burocracia.
Todo requiere un paso atrás
en su evoluci¢n,
un paso jamás dado
sino anterior y último
en el mismo instante.
Sobre la colina y bajo la colina,
retrocediendo en la progresi¢n,
en olvidada postura
con todos los clavos atado,
con el comp s abierto de los arcos en tensi¢n,
un paso atrás no previsto,
estéril y fructífero,
un proyecto destinado a fracasar.
DEL FUEGO Y DEL AGUA
Porque estando aquella catarata y nube sobre
el ojo del juicio no ve sino catarata, unas
veces de un color y otras de otro, como ellas
se lo ponen, y piensa que la catarata es Dios,
porque no vemos que catarata que está sobre
el sentido, y Dios no cae en el sentido.
J. DE
Cabalgué‚ por el fuego de los astros
y no me movía,
nec te, nec te,
nec te quaeseveris extra,
construyendo el templo, derribando,
buscando la veleta, los tejados:
ni m£sica callada, ni soledad sonora.
O, my Chevalier,
here Buckle! en atrás de cuanto veo,
no en lo profundo, sino atrás,
hablando por la espalda,
Brute Beauty and Valour and Act,
hablando y dibujando
en las arenas vivas del pasado.
Dijiste que las flores bru¤idas del invierno
buscadas sin aroma, sin consuelo,
daban al valor su color cierto;
dijiste que la flor del espejismo en los reflejos
perd¡an los caminos en p‚talos desiertos.
Ni ínsulas extra¤as ni ríos sonorosos,
blandiendo la espada del león
en la arboleda,
soportando escudos en espera de nada.
No wonder, no wonder of it:
la noche sosegada y el tedio de la tarde
se entremezclan
en el andar derrotado:
el soldado cansado, mutilado.
En este andar entre sombras y juguetes
se produce el milagro callado:
El fuego puede ser a todas luces agua,
el agua no es posiblemente fuego.
II. PRIMEROS FRACASOS
Que Dios me ayude -dijo Esa-.
De lo que tengo miedo es de
llegar demasiado tade.
KAREN BLIXEN
INTRODUCCION
El extruendo del éxito ya le estaba fastidiando. Pensé que
aquellos aplausos no pod¡an en realidad separarle del bullicio de
la calle como para que le hiciera daño y triste la vida alrededor,
las voces y las bocinas.
Buscaba en la asamblea reunida en torno suyo algunos ojos,
algún hueco, que le dijesen la paz de entonces. Se levant¢ sin
acertar la f¢rmula para disculparse ante miradas de
incomprensión y otras de denuncia y se perdi¢ en las calles
simétricas.
-"Lo encontrar‚ sin buscarlo", -se decía.
NOSTALGIA DE PLATA
Un solo acto;
quiero s¢lo un solo acto.
Una sola palabra, un gesto eterno,
algo inservible que ocurra en un rinc¢n,
que baste para gastar la vida
en la nostalgia pura.
Sin hacer nada,
mirando el azul del cielo
de vez en cuando.
OCCIDENTE
Y yo aquí, impertérrito,
pedaleando mi horario,
atónito ante tantos segundos iguales
de tantas horas grises esperando
la revoluci¢n contra la factura
y la burocracia
y el lunes.
El día que contemos
con voz quejunbrosa
a nuestros nietos
la locura aquella de la democracia.
Maldita
aquella dictadura
del placer y del odio.
MODESTO
Mis clases son socráticas.
M. SANTOS
Nisiquiera
las fresas de verano,
ni cantos ni amistades
cambiaron al pizarrero
su especulaci¢n sombría.
Con su paso oscuro,
gafas de prefecto,
languidecía detr s de su mirada.
Nada había nuevo.
AMOR SAPIENTIAE
A mí qué más me da
que a Kant no le gustara
la intuición intelectual.
Qué me importa
si el principio incondicionado es abstracto
y qué si el objeto de la ciencia primera
o de la última
según Arist¢teles.
Qué pasa si socialismo voluntarista,
ordo ordinans en proceso,
Engels o Marx.
Y qué‚ si en los universales
no se haya referente propio,
o si mañana habrá
-vaya usted a saber-
una batalla naval.
Si es que es culpa del Verstand
o de la analogía
que predica a su modo,
si habrá que encontrar por tanto
alguna petición de principio.
Lo que no aguanto
y esto es una confesi¢n
es ir cambiando mi vida
día a día
por esas estupideces
mientras no sé‚ por qué‚
lloras,
cuando llego siempre
a esta hora,
si es por mí,
o porque nadie te hace caso.
Cada puto d¡a que pasa
es el mismo día de siempre.
J. JOPLIN
Llueve.
Cada gota monótona
que azota la ventana
tiene el signo igual.
Cada perla otra indiferencia
y un recuerdo intolerable que fustiga.
Hay silencio a este lado del cristal.
Fuera, cientos de inquietudes
amantes del placer y de las flores,
se juntan y separan
entre el humo de los coches y la luz artificial.
.............
Llueve,
cada momento se pierde
y nunca llegamos,
nunca.
COLOR OTOÑAL
En este desierto de placeres, quebrantados
de una luz invisible y creadora,
no hay recuerdo de leyendas ni poemas
de los bosques antiguos,
ni amores pertinaces que sobrevivieron
a la rutina de los siglos,
ni de héroes sencillos ni de espadas.
En este desierto de sangre y esmeralda
pocas cosas de importancia:
la danza del mundo
entre el dinero y las finanzas,
la voz de ideología y opiniones agrarias,
poetas de la otra acera
gozando su gloria terrena,
la indiferencia del domingo
y las olimpiadas.
Millones de cadáveres en la gran ciudad
-pesadilla adecuada del infierno-,
bárbaros e ilustres gobernantes
confinando su cultura de masas,
cuerpos que vagan por autopistas presurosas
y prostitutas abortando
acaso ignoran
que quizás en una tarde suave de otoño,
algún día inédito al plazo del seguro,
el amor puede brotar
en las sombras de un asilo.
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