Una cerveza no estaría de más. Había caminado casi cuatro horas y las rodillas, más que los pies, estaban empezando a quejarse. El método del paso por paso. Para olvidar cuando quieres medir el tamaño de un recuerdo. Para descansar de uno mismo. Caminar. Cuando los malos recuerdos no hacen más que florecer hay que caminar porque su suelo nutriente sólo pueden ser buenos recuerdos. No se trata de escarbar en ellos. Hay que entrar por el tronco, a través del cáliz, hay que recorrer la sabia que busca
Sí. Una cerveza no estaría de más. De modo que se sentó y la pidió con vaso frío. La voz de los niños en la playa le pareció una bendición. En esos momentos su interior ya no estaba consigo sino en una algarabía. Cuando la paz es conseguida, no el resultado de un hecho consumado o por consumar por la rutina, sino algo imprevisto, se adueña del cuerpo una oleada templada, un vaivén que te sostiene en
Extraño el mundo del corazón, pensó. Escuece lo de ayer y por todos los medios queremos sanarlo hoy como si no hubiera pasado o como si lo pasado fuera necesario. O acción o resignación. Pero casi nunca se nos ocurre ponernos en ese lugar que ya ha pasado y nunca pasará para hacer que esté mágicamente presente: como perdón o como petición de perdón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario