por haberle puesto a mi lado,
por dejar que abuse de él
más de una, dos, mil veces,
por su dar abierto y hasta el último peldaño,
por decir la verdad
sobre mis manos
y lo que dejan de hacer
o han hecho o han hecho sin cuidado,
por no guardar para sí
la luz que brilla noble
en su cabeza,
por ser roca y ocultar
su sufrimiento,
porque no entiende
de resentimientos,
por ver en mi
lo que no soy,
lo que no tengo,
por las veces
que ha dado luz a mi sombra,
por darme una razón
que la razón desconoce,
por creer,
gracias sean dadas a la Inmena Mano
por haberlo puesto a mi lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario