Seguidores

lunes, abril 17, 2006

Lugares Comunes

OBERTURA. Estaba buscando un sitio tranquilo para morir. Alguien me recomendó Broooklyn, de manera que al día siguiente salí de Westchester y fui para allá a reconocer el terreno. (..) Más o menos una semana después de mudarme al apartamento, mi hija Rachel ya casada, vino de Nueva Jersey para hacerme una visita. Me dijo que lo que yo necesitaba era dedicarme a algo, buscarme una ocupación provechosa. Rachel no es ninguna tonta. Es doctora en bioquímica por la Universidad de Chicago y trabaja de investigadora en una gran empresa farmacéutica de las afueras de Princenton, pero como digna hija de su madre, raro es el día que dice algo que no sean lugares comunes: todas esas frases manidas e ideas trilladas que saturan los vertederos del saber comunitario. Le expliqué que probablemente estaría muerto antes de que acabara el año, y eso de buscar ocupaciones me importaba un carajo. Por un momento, Rachel pareció a punto de echarse a llorar, pero contuvo las lágrimas y parpadeando, me dijo que era una persona cruel y egoísta. No era de extraña que “mamá” hubiera acabado divorciándose de mí, añadió, no le sorprendía que hubiera sido incapaz de aguantarlo más. Estar casada con un hombre como yo debería de ser una continua tortura, un verdadero infierno. Un verdadero infierno. Qué lástima, pobre Rachel: sencillamente no puede evitarlo. Mi única hija lleva veintinueve años habitando este mundo y ni una sola vez se le ha ocurrido una observación original, algo que sea genuina y enteramente suyo.


Brookyn Follies. Paul Auster.

6 comentarios:

Peter von Weiss dijo...

Mira en los demás lo que los hace extraordinarios; mira en tí mismo lo que te hace tan banales como ellos. Con ese espíritu convoco una comparativa de inicios de novela no escrita. Único parámetro de juicio: si provoca el gusto de seguir leyendo.

Anónimo dijo...

Os invito a mi blog, amigos.
bushtorrent.com

Anónimo dijo...

por mí te puedes ir al cuerno

Anónimo dijo...

mmmmmmmmmm, sorralla.

Anónimo dijo...

Cuando lei tu post, automaticamente vino a mi memoria este otro texto de "Franny&Zooey" (J.D.Salinger):
“Y encima de todo lo demás- continuó enseguida- tenemos complejo de “Niño Sabio”. En realidad nunca hemos salido de las malditas ondas. Ninguno de nosotros. No hablamos, discurseamos. No conversamos, exponemos. Por lo menos, yo. En cuanto estoy en una habitación con alguien que tenga el numero normal de oídos, o bien me convierto en un maldito profeta o en el convidado de piedra. El príncipe de los pelmazos.”

Paul Paltrow dijo...

...esos versos de Neruda:
"Me gusta cuando callas, porque estas como ausente"