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jueves, abril 13, 2006

Viernes santo especulativo

Me refiero al post de Herr Bacali y a los inquietantes comentarios que originó. Su educación le impedió matizar las intenciones que poseía su descripción. Creo que la figura de una procesión que ha acabado antes de empezar sugiere algo más que una tipificación moral o un intento de salvar la decepción inherente a la experiencia humana. Bacali podría haber acabado su intervención con las palabras de Goethe en Die Metamorphose der Pflanze: "Und so deutet das Chor auf ein geheimnes Gesetz" (y todo esto apunta a alguna ley desconocida). La paradoja en la que divide en dos a la humanidad apunta un poco más alto, a algo que Hegel en su Fenomenología del espíritu describe como un imposible metafísico y que ejemplifica con la esencia de un saludo no devuelto. En qué tipo de metáfora se convierte un gesto cuya realización se encuentra en el reconocimento al que se destino? En la metafísica de las costumbres se encuentra una paradoja no resuelta: la existencia humana contiene restos que no pueden resolverse con la conciencia. Así, quien ha vivido sin intentar engañarse se hallará muchas veces de espaldas a sí mismo y sentirá que su vida es una demostración de que no debía vivir. Apuntar hacia esa paradoja es dirigirse a la esencia de la religión y al pecado elemental: Eli, Eli, Lama Sabachtani!!

4 comentarios:

Paul Paltrow dijo...

Y cerca de la hora nona, Jesús exclamó con gran voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lama sabachtani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (Mateo 27:46)

Anónimo dijo...

sublime

Anónimo dijo...

Lógico, Él era judio, y esa es la estrofa de un salmo. Simplemente rezaba.

Peter von Weiss dijo...

Lógico los cojones