Primeros, muchos días,
y gritos de revelión contenidos
en el silencio
que me encadenaba,
aunque, es verdad,
nos abrazamos
como jóvenes agitados,
alertamos alguna cobardía
con besos siempre mal dados;
más de una vez
te vi llorar
para licuar mi sangre,
para agotar mi suerte;
y después
tus inoportunas, intrépidas
llamadas
como manchas
sobre mi texto sediento
de otras cosas
menos de ti,
y las falsas disculpas,
y, sobre todo,
tu juventud lineal
e interesada,
más de una vez vulgar.
Y ¡cómo, qué rápido,
encontraste la vacuna
para que lo natural
me pareciera extraño!
¡Qué sutil, lo que creía torpe,
huyó de mi desierto
para atravesarme a veces,
el pensamiento,
las ganas de no haber
salido aquella noche
en que engañaste o otro!
¡Qué error haberte
amado sólo un minuto!
1 comentario:
Espero que esto no diga respecto a ninguna niña de ojos azules que conozcas, porque sigue queriéndote mucho y siempre ha querido exclusivamente tu bién, porque eres una persona preciosa y vales un montón. Y si dice respecto, porqué no sincerarse directamente y no através del "papel" virtual? No entiendo nada. Besos
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