Desde este espacio aéreo y helado
del que caigo sólido
enterrado
abrumo a tu respirar
a tu otro pálpito.
Vísteme
desde el mismo centro
al que no llego,
Dios miniado en el oratorio de Jacobs,
que estás en los cielos mis entrañas.
del que caigo sólido
enterrado
abrumo a tu respirar
a tu otro pálpito.
Vísteme
desde el mismo centro
al que no llego,
Dios miniado en el oratorio de Jacobs,
que estás en los cielos mis entrañas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario