Como lentas aves,
como lentas aves que pasan,
el príncipe mira más allá,
y los sucesos futuros
le rozan frescos el pecho
cuando a su alrededor
todo calla, hasta la cima del aire.
Pero la riqueza de su territorio
se repliega a sus plantas, espléndida
y los jóvenes reclaman primero la victoria
y él les modera con un aletazo.
como lentas aves que pasan,
el príncipe mira más allá,
y los sucesos futuros
le rozan frescos el pecho
cuando a su alrededor
todo calla, hasta la cima del aire.
Pero la riqueza de su territorio
se repliega a sus plantas, espléndida
y los jóvenes reclaman primero la victoria
y él les modera con un aletazo.
O mejor aún el viejo Séneca: Qui potest mori, non potest cogi, que literalmente signficaría "quien puede actuar, no puede pensar", pero Hans Blumemberg traduce más agudamente: "a quien sabe escurrirse, no se le puede agobiar". El mismo filósofo nos advierte que la realidad es siempre lo mismo pero no igual que aquello a lo que se vuelve. O con otras palabras: para cambiar debes primero saludar pues según el mismo autor "el saludo es una técnica para crear la impresión de que algo es evidente e implica la seguridad de alg que no es evidente en absoluto".
No hay comentarios:
Publicar un comentario